TÉCNICA DE NADO EN AGUAS ABIERTAS, CONSEJOS

TÉCNICA DE NADO EN AGUAS ABIERTAS

Nadar en aguas abiertas supone condiciones muy diferentes al nadar en alberca, y para las cuales tienes que estar preparado si ese es tu reto.

En aguas abiertas hablamos normalmente de nada en el mar, dónde se pueden presentar olas, corrientes y cambios de viento que debes entender y adaptar a tu estilo para ser eficiente.

Primer punto, relájate. Nadar con muchos más nadadores, en aguas abiertas, (que quizás estén frías), con corrientes, y dónde no visualices el fondo, puede crear cierta ansiedad y nervios. Te recomendamos en el inicio nadar respirando cada 6-8 brazadas, esto tiene un efecto de oxigenación controlada para minimizar el estrés de una salida demasiado rápida. Concéntrate en algún punto, por ejemplo en como entra la mano en el agua, aíslate de lo que sucede a tu alrededor.

Un detalle técnico muy importante en aguas abiertas es la orientación. Visualiza puntos de referencia en las costas, boyas, edificios, kayaks o cualquier otro elemento que te ayude una vez dentro del agua. Para tener esta visibilidad de referencias, deberás levantar la cabeza mucho más que en alberca, que el agua te cubra la nariz pero que tus ojos al frente puedan guiarse de forma correcta (esto es para que no cambies demasiado tu centro de gravedad y se dificulte tu nadada), una sugerencia es utilizar el lado/brazo por donde no respires para mirar al frente, esto además te servirá para no tragar agua al cambiar el ritmo de la respiración). Todo es cuestión de práctica, y debes practicarlo en la alberca. No tienes por qué buscar referencias visuales en cada brazada, escoge tu ritmo entre las 6-10 brazadas. De hecho te recomendamos practicar la respiración cada 4 brazadas, esto te hará ir más recto y con mejor flotabilidad.

 

Si hay olas y vienen por el lado donde respiras, intenta cambiar de lado, y si esto no lo has practicado, sigue respirando por ese lado pero suelta el aire más lentamente por debajo del agua. Evitando así tragar agua, que puede llegar a producir sensaciones de náuseas o vómitos por la salinidad del agua.

Recuerda que nadar en aguas abiertas significa que el sol puede estar constantemente llegando a tu cuerpo, recuerda proteger bien tu piel con protector solar, e hidratarte a menudo si son pruebas de larga distancia, aún dentro del agua tu cuerpo pierde sales a través del sudor, por lo que la alimentación e hidratación es un aspecto básico. La ingesta dependerá de de la distancia que vamos a cubrir. Piensa en las estaciones/botes de apoyo que habrá ayudando a los nadadores y haz tu plan.

Si el agua está fría, te recomendamos utilizar neopreno, aunque tu cuerpo se puede adaptar, pero si es una prueba larga el riesgo de hipotermia existe. Si la prueba no requiere de neopreno, también es fundamental escoger bien tu traje de baño y goggles. No estrenes ningún traje nuevo ese día, este debe ser tirante, pero no apretado, y sobre todo debe ser cómodo y que no se mueva durante la prueba. Marcas como Séed, Arena y Turbo proveen con trajes especiales para el desgaste, y sin costuras molestas es sin duda una de las mejores opciones. En cuanto a los goggles, deben ser cómodos, no muy apretados, con amplia visión del lente (hay especiales para aguas abiertas) y con protección para rayos UV.

Nadar en aguas abiertas es un reto añadido al hecho de nadar, la técnica debe ser aplicada con algunas variaciones, y siempre estar bien ubicado y pendiente de las corrientes o efectos externos que puedan suceder, pero será sin duda una experiencia que repetirás.

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